La propuesta se plantea bajo una marcada direccionalidad, apostando por una línea longitudinal en la que se vuelcan sus fachadas principales, abriéndose sobre las orientaciones noreste y sureste, como visuales principales. No en vano, por su marcado carácter mediterráneo, esta restricción no impide que en su interior, un gran patio articule y controle nuevas ventilaciones, de este modo el edificio adquiere una recirculación permanente.
Un gran patio dará cabida a distintos espacios más público o más privados según se desee, circulando libremente, dándole una marcada rigidez en la que no existe más condición que la disposición libre que el propio usuario decida para vivir.